Me niego a poner nombres a los sentimientos.
No quiero poner precio, fecha de caducidad,ni sabores a los besos, ni color a los momentos negros.
Es mejor dejarlos pasar.

30 noviembre 2011

Tirando muros


Sigue, sigue, sigue, no te pares, sigue. Te da igual, no lo necesitas, así estas bien. ¿De qué te quejas? Sigue, siempre hay cosas peores, que manía con dramatizar todo. ¿Eres feliz?. Sí, lo eres. Mira a tu alrededor, a la gente le gusta, le gusta mucho contar lo infeliz que es y no se dan cuenta de nada en realidad. No pienses que eres la única a la que le pasa, mil y una pasaron por ello antes… Y si lo sabes, ¿por qué te afecta tanto?. Estos son pensamientos que pasan por nuestras cabezas muchas veces, pensamientos que intentamos reprimir pero a veces no somos capaces de ocultar. Todos tenemos días buenos, malos o días que son indiferentes, practicando la rutina que a muchos de nosotros nos asquea.
Muchos de esos pensamientos vienen dados por nuestra curiosidad, por querer saber la verdad de todo sin darnos cuenta de que muchas veces esta verdad puede ser muy dura, dolorosa e incluso incómoda. ¿Realmente queremos saber la verdad o solamente queremos buscar motivos para poder lamentarnos?. Esas verdades dolorosas, que en el fondo no queremos conocer, siempre van a reconcomernos por dentro. Seguimos luchando por destapar lo oculto aun sabiendo que nos afectará, en vez de dejar las cosas pasar. Yo creo que si pasa algo es porque tiene que pasar.
Puede que a veces digamos la verdad ya que es lo único que podemos ofrecer, o porque simplemente necesitamos decirlo en voz alta para poder oirla y saber que la hemos asimilado. Otras veces, la contamos porque no podemos aguantar ese peso nosotros solos y otras porque pensamos que a ciertas personas le debemos eso. Eso no esta mal, no es el problema... El problema es nuestra interpretación, nuestra manía de darle importancia a cosas que realmente no la tienen. Sentimos una imposibilidad de liberar nuestra mente.
Vivimos en tiempos de misterio, de cambio de ideas y de prueba. La actitud es sonreír hasta que la noche traiga de nuevo nuestros sueños y las nubs acolchen nuestra espalda mientras caemos al vacío, apartando las pesadillas que nosotros creamos, y despertándonos justo antes de chocar.
Vivamos los misterios que hacen interesante cada lugar y persona, guardando los secretos que nadie sabe y que puede que nunca existan. Empezamos a sentirnos especiales  por cada pequeña cosa que nos pase. Viajemos a un lugar donde no queda nadie y pensemos que somos los primeros en llegar y ver ese paisaje. Atravesemos los frágiles y cristalinos fracasos y afrontémoslos como si nadie nos pudiese parar. Intentemos volar a escasos milimetros del mar y gocemos de la libertad que años atrás dejamos, en la infancia perdida, donde todo era posible y mágico. Habrán cosas que nos dejen de importar con facilidad y que son la clave para entender que hay veces en las que es mejor perder para poder comprender y aprender como solucionar lo que puede que nos cueste más echar a un lado. Siempre va a ser más difícil, pero la base es la misma y son residuos de hechos pasados que no debemos permitir que bloqueen nuestra cabeza.
Que si los problemas no avisan al llegar, haz las maletas y echa a volar cuando te vengan a buscar. Sin más... Atrévete a vivir la libertad.

29 noviembre 2011

Desnudar tu pensamiento


Me gustaría desnudar tu pensamiento para saber qué es lo que se te pasa por la cabeza cuando haces y dices todo lo que he visto hasta ahora. Cada día intentando entender tu manera de darle sentido y quitarle valor a tu manera de actuar, de sentir y mentir. Me gustaría decir hablar en vez de mentir, pero es difícil decir eso de una persona de la que nueve de cada diez palabras, estando una dudosa, son mentiras. Y no me creo que haciendo eso las cosas te vayan a ir mejor, eso sólo demuestra tu inseguridad, tu miedo a lo que los otros piensen. Puede que a corto plazo el venderte así te ofrezca un abanico de posibilidades más amplio, pero ten cuidado... se puede pasar de todo a nada en un momento.
Muchas veces, nos encontramos con personas que actúan de maneras muy extrañas o, por lo menos, de maneras muy diferentes a lo que nosotros estamos acostumbrados. Tienen comportamientos que bajo nuestros ojos pueden parecer crueles, malintencionados o como menos descuidados, pero quién dice donde está el límite para decir que algo es ético o no.
Cada día aprendo más sobre la conducta humana... y no precisamente en clase.

24 noviembre 2011

Vida

Ella se fué. Lo dejó todo atrás y no giró la cabeza ni un milímetro mientras se alejaba por el muelle del puerto de Vigo. Escuché como se distanciaba el sonido de sus ruidosos tacones, esa música que siempre me había fascinado ya que anunciaba su llegada, la llegada de la música celestial de su voz. No le quise preguntar por qué se iba, simplemente dejé que se fuese, continuando el camino que siempre debió seguir y que tantas veces intentó esquivar desviandose por cada pequeño sendero que se cruzaba en su vida. Esta vez había decidido no tener miedo y afrontar las consecuencias... Lo note cuando llegó y me miró a los ojos.
Toda la semana habíamos hablado sobre cómo estábamos proyectando la vida de distintos personajes de la literatura y de la televisión a los cuales admirábamos en nuestra propia vida, sin darnos cuenta de que las situaciones que dichos personajes viven no son más que pura ficción. Si en algún momento algo salía excesivamente mal siempre se puede borrar y cambiar la historia.
Unos años antes, habíamos decidido experimentar todos los placeres que la vida nos podía ofrecer... Bebimos todo lo que se nos puso por delante, probamos drogas que nos hicieron volar, y no intentéis opinar si no las habéis probado, porque realmente hacen volar... Promiscuidad y sexo sin protección, sería muy mala suerte que con la cantidad de personas que habitan el planeta justo fuese a nosotros a quién nos pasase. Corrimos riesgos, desafiando a la autoridad y mándando todo a la mierda... Pero todo esto acabó. Caminamos por la vida pensando que no hay límite, que no va a llegar un punto en el que debas parar, o mas bien te veas obligado a parar si no quieres que la vida te haga frenar en seco. Pero ahora todo acababa de cambiar.
Desde el día en el que nos conocimos, ella siempre se había refugiado en mí. Éramos ese tipo de personas que se creen fuertes e invencibles pero en realidad, éramos jóvenes, débiles, inexpertos e inmaduros... Y estábamos a punto de meternos en la boca del lobo. Yo tenía problemas en casa y habría hecho cualquier cosa por salir de alli. Ella se sentía sola y no encontraba a alguien con tantas inquietudes y ganas de vivir. Fue una mala unión, porque desde el momento en el que me dijo su nombre, ambos estábamos destinados a echar nuestra vida a perder, a vivir una serie de sucesos que finalizarían con en el caos mismo. Pasamos muy buenos momentos hasta que llegamos a una situación de pobreza extrema, no sólo económica, que tambíen, las drogas son muy caras, sino espiritual. Teníamos veinte años y ya habíamos vivido todo lo que podíamos vivir, muchas cosas que todo el mundo vive, otras que no, pero en un tiempo  muy reducido. Nuestros cuerpos ya no daban para más, estábamos enganchádos a todo lo enganchable y en una situación precaria. Hacía mucho que ya no vivíamos en casa y el trabajo no abundaba. Entonces llegó el día en el que todo se derrumbó.
A pesar de tener poco siempre habíamos estado bien, pero esa noche ella llegó entre lágrimas, gritando que se estaba muriendo. Al principio me enfadé y empecé a gritar. No era posible que eso pasase, nosotros éramos jóvenes y teníamos suerte; siempre nos había ido bien juntos, no habíamos tenido problemas importantes y ahora... Siempre resistiendo, siempre comiéndonos el mundo y ese día llegó y tiró por la borda todo lo que juntos habíamos construido. Me contó que se sentía débil desde hacía un tiempo, que le salían herídas en la  boca y bultos... Estaba muy cansada y sus manos estaban llenas de erupciones. No paraba de toser y decía que le dolía la garganta. Yo me tranquilicé y sujeté su mano firmemente. Ella salió corriendo y sólo unas horas más tarde supe que la volvería a ver al día siguiente.
Quedamos en el faro... Donde tantos momentos habíamos pasado, viendo el mar, las formas de las nubes, el color del horizonte... Llegó para marcharse y, ahora sé, que no la volveré a ver. Ella intentará sobrevivir a lo que juntos nos buscamos, desintoxicándose y luchando contra una enfermedad que nunca pensamos que llegar a nosotros. Esta vez seguirá el camino sin pararse, sin dudar, con valor.
Yo intentaré continuar, comiéndome las consecuencias que yo mismo me busqué, solo, aunque con ella siempre presente. Intentaré reconstruír mi vida y poder de algún modo agradecer, que el destino no tuviese un final tan crudo para mi.
Vive la vida, pero vívela bien. Sé consciente del valor que esta tiene, de lo frágil que es y de lo sencillo que es que se te escape de las manos.

22 noviembre 2011

Tiempo


Se había despertado con la cabeza apoyada en la barra del bar; el mismo bar de siempre. Pero esta vez no encontró las mismas caras que rodeaban esa barra tiempo atrás. Miró a su alrededor y parecía que no había nadie conocido. Las pocas sombras que paseaban por el aire de ese oscuro recinto no tenían caras que se pudiesen distinguir. Parecían máscaras que ocultaban su expresión tras un blanco neutral.
Con el sabor del último de los muchos tragos que esa noche habían recorrido su boca, se levantó agitada, localizando con los pocos sentidos que aún tenía relativamente bien la puerta. Le pidió un cigarrillo al primer hombre que localizó en la calle de piedra y con los ojos partidos comenzó a caminar. La fría noche envolvía su cuerpo, pero no fue un impedimento para continuar su camino. Recordaba cuando esas mismas calles eran de gastado adoquín...¡Cómo pasa el tiempo!. Cada esquina era un recuerdo, una sensación, algo que había compartido con distintas personas... Pero los años habían pasado y ella seguía igual que siempre, a pesar de que todos hubiesen escapado de los desengaños y turbulentos momentos que las noches podían traer consigo. LLegó a su cama y mientras pensaba en lo largos que eran los días últimamente; siempre la misma rutina, frecuentando los mismos lugares con la esperanza de que alguno de ellos volviese.
Al día siguiente su cabeza daba mil vueltas. Una sensación que conocía muy bien. Una ducha rápida, algún trapito y hacia el trabajo. Unas calles muy distintas a lo que un día había conocido la esperaban fuera de las cuatro paredes de su humilde casa. Sale por la puerta... ¡Maldito ascensor!, siempre en el tercero atrancado... Escaleras. Una vez más, el autobús pasará justo cuando este llegando a la parada, a una distancia lo suficientemente grande como para perderlo y llegar tarde. Efectivamente... Adiós autobús.
Empieza a caminar cuesta arriba, mirando la cara de la gente. Todos van apresuradamente para llegar a tiempo a un trabajo que seguramente nunca les ha gustado y nunca les gustará. Semaforo en rojo. Levanta la mirada y ve a un hombre con sombrero negro, postura cansada que mira al suelo como si buscase algo debajo de las baldosas rosas. Le llama la atención y no sabe por qué pero le resulta familiar. No consigue recordar quién puede ser. Levanta la cabeza y se cruzan las miradas. El tráfico parece que cesa y un torbellino de recuerdos pasan por sus cabezas.
-¡Vaya!, eres tú... ¿Cuantos años han pasado?... ¿veinte quizás?.
- Treinta más bien.... ¿Cómo te va todo?.
- Bueno... trabajo bastante... en una gasolinera. Hay que sobrevivir como sea.
- ¿En una gasolinera?. Con todos los planes que teníamos sobre lo que ibamos a llegar a ser... Sobre lo distintos que seríamos del resto...Con lo que conseguiríamos hacer... Todo lo que luchaste para conseguir publicar tu libro, peleándote con las editoriales y la censura de los medios... En fin, ¡qué ingenuos éramos!.
- Y qué felices también... Y bueno, ¿qué es de ti?, ¡bailarina profesional seguro!. Me acuerdo como te movías cuando la música sonaba... La energía que desprendías hacía que todo el que te rodeaba quisiese bailar, salir, vivir...
- Trabajo en un supermercado. El baile se quedó atrás, como muchos de mis sueños. Hay cosas que no pueden ser y, como tú dices, hay que sobrevivir.
- No sabes cómo lo siento... Al final las cosas no salen como piensas pero, así es la vida ¿no?.
- Parece que sí... Bueno, me tengo que ir, que llego tarde. Espero verte pronto.
- Sí, sí. Yo también. Igual podemos tomar un café y contarnos como nos han tratado los años.
- Claro... Adiós...
- Cuídate.
El corazón le latía como si hubiese corrido una maratón, los ojos se le humedecieron y un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Hacia años que no le veía y se había dado cuenta de lo que habían cambiado, de lo que los años hacen, de lo que el tiempo se lleva.
La última vez que se habían visto, habían hablado sobre como sería su futuro, todo lo que iban a hacer y a conseguir. Iban a cambiar el mundo y al final, el mundo fue el que consiguió cambiarlos a ellos  Esa fué la última vez que la ilusión y el valor se vieron las caras y ella, una vez más, volvió al bar en el que tantos momentos habían vivido. Una noche más, rodeada de las sombras de los nuevos cuerpos que transportan la ilusión, el valor, la esperanza...

20 noviembre 2011

Domingo


Cuando una persona es capaz de dar la vuelta a tu mundo con tan sólo dos frases. Cuando sientes que lo que tú percibes es en realidad sólo un conjunto de pensamientos abstractos y subjetivos. Cuando te sientes impotente por intentar dar todo y te das cuenta de que en realidad no sienten que des nada...
Entonces, puede que sea el momento de un cambio. Puede que sea yo la que piense que esta haciendo las cosas bien cuando no es así. Pensamientos que despiertan tras palabras que se clavan como puñales... Puñales que aunque duelan no puedes sacarlos de ti si no quieres que la hemorragia acabe contigo; por lo menos no antes de tener la cura ante ti.
Y que jodidos son algunos momentos, cuando entiendes cómo se sintió la persona que dijo que puedes estar rodeada de gente y sentirte completamente sola.

18 noviembre 2011

Recuerdos


A veces pienso que soy la persona más simple del mundo, la menos complicada, que gasta minutos tontos analizando qué es lo que causa este alocado desorden en mi esquemática y sutílmente amueblada cabeza. ¿Será todo lo que esta pasando a mi alrededor últimamente?, ¿seré yo que estoy cambiando la disposición de los muebles de mi cabeza?... La respues a esas preguntas no la tengo; quizás me esté engañando a mi misma diciendome que no me importa nada que soy así: simple, dulce y salvaje. Pero puede que me importe demasiado, hasta el punto de quedarme mirando unas estúpidas fotos como una imbécil, pensando como hacer para que las cosas cambien. Y aún recuerdo el sabor que tenían sus caricias. Odio los nostálgicos sentimientos...
Aún así, son estas cosas las que hacen que te des cuenta de lo que es puro y real. Como dijo Calderón de la Barca "cuando el amor no es locura, no es amor". Lo que yo me pregunto es a qué tipo de locura se refería al decir estas palabras; igual quería decir la locura que causan en mi esos sentimientos... o puede que se refiriese a la locura de no saber cómo realmente me siento ahora mismo. ¡Qué complicada puede ser la vida!. Una acción tan simple y sencilla como respirar, en realidad es un largo y complicado proceso en el que intervienen muchísimos factores que están interconectados entre sí. Por esto somos capaces de andar, hablar movernos... Nos hace poder ser sociables y conocer a gente..
Toda acción tiene sus consecuencias, pueden ser buenas o malas, pero es el tiempo el que dirá cual será el resultado. Puede que luego te arrepientas de determinados comportamientos pero esto debería alegrarnos por ver lo que con ello conseguimos en ese determinado momento en vez de pensar sólo en las malas consecuencias que hay ahora. No nos podemos lamentar y ahogarnos en nuestra frustración por haber hecho lo que en nuestro momento creíamos que era lo que debíamos hacer. No podemos. ¿Y por qué lo hacemos?. Fui yo quien dije en ese momento que era lo que yo creía que debía hacer, seguí lo que me decía mi conciencia, lo que susurraba mi corazón o puede que sólo fuese un impulso salvaje pero eso da igual. No me deje manipular con las opiniones que todos los que hablaban, puedo decir, que fui libre por esa pequeña fracción de tiempo y eso es lo que hoy hace que me sienta bien.
Cada uno debería perseguir lo que quiere sin importarle lo que pueda ocurrir, ir a lo que le hace ilusión y luchar siempre por ello. Puede que la gente diga que no lo vas a conseguir, pero todos ellos son personas que no creen en sus sueños, no tienen fé en si mismos, no tienen ni un ápice de valentía y mucho menos de libertad. Que sí, que yo como la que más he cometido infinidad de errores. He tropezado una y otra vez con la misma piedra y siempre cayendo de bruces. Cuantas veces he llorado por quien no debía ni se merecía una lágrima mía o me he reído con falsas amistades... Siempre perdonando sin guardar rencor. Cuando quise me callé te quieros y otras veces he regalado alguno sólo por cumplir. ¿Y quién no lo ha hecho?. También me he callado verdades por no herir. Demasiadas cosas he hecho, pero cada una de ellas las he hecho porque yo quería en cada momento y de ello no me puedo arrepentir. Que el secreto de la vida está en vivirla, intensamente, cada día y cada noche. Siempre siguiendo lo que tu corazón te diga.

16 noviembre 2011

Ladrones de guante blanco


Hoy mi padre me ha enviado un correo en el cual se habla de la sanidad en España; bueno, más bien de en lo que se va a convertir la sanidad en España. En el correo plantean el caso de un médico catalán que, al igual que otros 56 compañeros, serán despedidos o contratados con contratos renovables de mes a mes a partir del mes de septiembre u octubre del año que viene. Todo esto está ocurriendo en muchos hospitales de España y nos afecta a todos directamente por lo que creo que no es un tema que debamos dejar a un lado.
Teniendo en cuenta las diminutas listas de espera y que hay los médicos suficientes en España, creo que todos estareis de acuerdo en que es lo mejor que nos puede pasar, y noten mi ironía. Con esto, lo que acabarán consiguiendo es que nuestra sanidad llegue a ser lo que es la sanidad en Estados Unidos, un país en el que no se puede decir que haya derecho a la salúd.
La verdad es que sanidad representa un enorme gasto y a muchos políticos les gustaría quitarselo de encima. Parece que llevan mucho tiempo esperando a que llegue el momento adecuado para dar este paso a la privatización y si las cosas continúan así puede que este llegando el momento. Pero analicemos que ocurre en Estados Unidos. En América, si una persona quiere ser tratada en un hospital, debe contratar un seguro médico y la póliza correspondiente tendrá que ver con el "riesgo" que dicha persona presente; cuidado con tener la mala suerte de padecer alguna enfermedad grave, hereditaria, un desafortunado accidente... Pero esto no es todo. Debido al análisis que deben hacer para ver los "riesgos" de la persona y poder asegurarla, los gastos del Estado se duplican, por no hablar de que habrá una gran cantidad de personas que se quedarían sin cobertura médica por falta de recursos económicos. Esto quiere decir que no sólo nos perjudica a nosotros, también al Estado (seguro que no lo han pensado para variar). ¿Es esto lo que queremos para nuestro país? y lo que es más, ¿vamos a beneficiar a las aseguradoras de esta manera, cuando ya desde hace un tiempo se están aprovechando de la actual situación de la sanidad en España?. Aquí parece que en lo único que saben recortar en en salúd y educación... Entonces, cuando partimos de que nos van a recortar los aspectos más importantes, ¿para qué estamos pagando los impuestos?. ¿Para pagar a los componentes del parlamento los cuales son los que elaboran, aprueban leyes y orientan las líneas de actuación del Estado a su favor?. Nosotros somos los que mantenemos a los 350 diputados del congreso con sueldos, dietas, empleados, gastos corrientes, viajes, etc... aproximadamente 58.571 por cada uno... ¿No es una burrada?. Entonces, ¿no hay dinero o no hay la repartición adecuada del dinero para poder salir de la crisis?.
"Hay dinero para mantener coches oficiales que, evidentemente, son coches de gama alta, y para que nuestros eurodiputados viajen en primera clase porque se cansan si viajan en clase turista. Eso sin contar dietas, alojamientos y otros gastos.Hay miles de millones de euros para rescatar a los bancos de la crisis, pero sin que después se les pida que devuelvan el dinero que se les ha dejado." Amistades peligrosas: politicos + bancos = jodernos sin disimulo.
¿Vamos a seguir que nos sigan robando de esta manera y perjudicando a todos los trabajadores, no sólo los pertenecientes a la sanidad, si no a todos los sectores?.
Para empezar ahora mismo que estamos con las campañas electorales, podemos decir que los partidos políticos son un órgano político más de nuestro Estado, ya que ¿quiénes lo financian?. Nosotros, los fondos públicos. Entre el PSOE y el PP se reparten aproximadamente unos 20.5 millones... Esta claro que esta cantidad no sería la suficiente para levantarnos de la depresión en la que estamos hundidos pero, ¿a que ayudaría?. Bueno... podemos decir que gracias a una maravillosa ley ( Ley Orgánica 8/2007, de 4 de julio, sobre financiación de los partidos políticos), estos partidos políticos tienen el DERECHO de poder ROBARNOS a todos nosotros por los siguientes conceptos:
Subvenciones para gastos electorales cada vez que haya una convocatoria de elecciones sea cual sea su ámbito (creo que todos sabemos cuáles son esos gastos electorales).
Una subvención anual para cubrir los gastos de funcionamiento burocrático. Aquí se engloban los 20,5 millones (increíble el funcionamiento burocrático que deben tener...pues yo personalmente no lo aprecio).
Subvenciones para gastos de propaganda cada vez que se convoque un referéndum (puedo decir, que llevo una semana estudiando aproximadamente ocho horas al día, sin contar las clases y estoy de los coches de propaganda electoral hasta las...).
Subvenciones que conceden las comunidades autónomas, las juntas generales de los territorios vascos y los ayuntamientos a los partidos que forman parte de sus asambleas legislativas o corporativas (yo no sé como en que invertirán este dinero en vuestras respectivas comunidades autónomas, pero en la mía en general se basa en hacer, deshacer y poner flores. Cosas útiles y planes a largo plaza, esta claro).
Además de todo esto, los partidos están exentos de pagar impuestos por el dinero que reciben de sus afiliados, por las subvenciones públicas ,así como por cualquier beneficio que obtengan por actividades propias.También están exentos de tributar por cualquier concepto patrimonial, ya sea por donación o por adquisición lucrativa, así como por los rendimientos que obtengan por la gestión de los bienes y derechos que forman su patrimonio. ¿Quién no quiere vivir así?. Creo que me he equivocado de carrera...Qué hago estudiando psicología pudiendo ser estafadora profesional...Tócate los pies.
Bueno, esto sólo es una reflexión para que seamos muy conscientes este domingo de lo que hay y de la necesidad urgente de cambio que hay.