Me niego a poner nombres a los sentimientos.
No quiero poner precio, fecha de caducidad,ni sabores a los besos, ni color a los momentos negros.
Es mejor dejarlos pasar.
27 mayo 2012
Memorias de una cabeza náufraga
Somos ese barco que navega entre la niebla... intentándonos guiar con una brújula rota que desquiciada busca el Norte. Trazamos rutas sobre cartas imaginárias intentándo continuar el camino que el Sol marca. Con la popa dirigida hacia una bella e imaginaria isla sin nombre, creada por los sueños que se enredan en las sábanas antes de empezar a dormir. Por la tardes, divisamos navíos fantasmas que van a la deriva... barcos para los cuales todo viento es desfavorable puesto que no saben su dirección. A veces hacemos sonar nuestra ruidosa sirena esperando respuesta, y en algunas ocasiones obtenemos contestación, pudiendo sentir así la efímera alegría de su fugaz compañía, aunque instantes después la espesa niebla esconda sus luces entre espuma y sal marina... otras veces sólo obtenemos el silencio del fantasma que creemos tener delante. Continuamos el camino hacia nuestra isla deseada, a veces con ganas, otras con el temor incrustado en los huesos por si llega la gran Ola.
Hay dias en los que la niebla es más espesa y hacemos sonar más alto la sirena esperando contestación... Luego están los días en los que no necesitas más que sentarte y disfrutar de la inmensidad que te rodea. Y son estos días cuando la niebla se va, y te tumbas en la húmeda madera a mirar el cielo y pensar en si realmente queremos llegar a nuestra isla o preferimos disfrutar de nuestro camino haciéndolo así interminable.
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