Me niego a poner nombres a los sentimientos.
No quiero poner precio, fecha de caducidad,ni sabores a los besos, ni color a los momentos negros.
Es mejor dejarlos pasar.
26 octubre 2011
Summer night
Una explosión de ideas chocantes y cortantes atravesó el aire de esa pequeña habitación. Ella hablaba con un tono de voz alto y muy rápidamente, aunque normalmente era él quien lo hacía. Su cara de fascinación al verla contar todas esas anécdotas descubría en sus ojos un brillo especial, mágico y único. Daba igual las personas que los rodeaban, era como si sólo estuviesen ellos. Ese mismo día, se pasaron hablando toda la noche y aunque sólo se conociesen de unas horas , parecía que hubiesen estado juntos toda la vida.
La luna resplandecía más que nunca y la música sonaba, vibrante, convirtiendo sus dos cuerpos en pura energía... Energía que se fundía, dejándoles en un estado de éxtasis total. Poco a poco la noche los fue dejando solos y no pasó mucho tiempo hasta que las sábanas cubrieron todo ese sentimiento bañado en sudor. Pero él sabía que ella se iría al día siguiente...
Amaneció y ella se fue, dejando atrás un recuerdo vivo y profundo. Algo que él nunca olvidaría.
No dejaron de hablar, pero poco a poco, la luz que tan intensamente había estado encendida parecía que se iba apagando. Ahora sólo queda esperar, y el tiempo, el tiempo dirá.
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